Lángos Pan frito húngaro
El indiscutible rey de la comida rápida húngara. Una masa frita, crujiente por fuera y tierna por dentro, que admite infinidad de ingredientes por encima. La base tradicional se elabora con levadura fresca y patata cocida.
Ingredientes
- 400 g de harina (de fuerza preferiblemente)
- 30 g de levadura fresca
- 1 patata cocida machacada
- 1 cucharada de aceite
- 20 g de sal
- 1 pizca de azúcar
- Un poco de leche templada
- Abundante aceite para freír
Acompañamiento clásico
- ✔ Ajo machacado mezclado con agua y sal
- ✔ Queso rallado (tipo Gouda o Edam)
- ✔ Crema agria (Tejföl) o yogur cremoso
Preparación
En un bol pequeño, mezclamos un poco de leche templada, la pizca de azúcar y la levadura fresca desmenuzada. Lo metemos en un sitio cerrado con temperatura constante (por ejemplo, el microondas o el horno apagado) durante unos 10-15 minutos para que la levadura se active y fermente.
En un bol más grande medimos la harina, la mezclamos con la sal y hacemos un hueco en el centro (forma de volcán). Añadimos ahí la mezcla de levadura, la patata previamente cocida y machacada, y el aceite. Amasamos con las manos hasta obtener una masa homogénea. Se puede hacer también en una panificadora o amasadora.
Espolvoreamos un poco de harina sobre la masa, la cubrimos con un paño limpio y la dejamos reposar aproximadamente 1 hora en un lugar a temperatura ambiente cálida. La masa tiene que duplicar su tamaño original.
Calentamos abundante aceite en una sartén grande. Tomamos porciones de la masa y, con las manos aceitadas, las extendemos desde el centro hacia los bordes dándoles una forma redonda y fina (los bordes pueden quedar un poco más gruesos). Freímos en la sartén dándole la vuelta para que se doren uniformemente por ambos lados.
El toque final
Escurre el exceso de aceite en papel absorbente. Tradicionalmente, el primer paso es untar el Lángos aún caliente con una mezcla líquida de ajo machacado, agua y sal. Luego, se unta una capa generosa de crema agria (tejföl) y se corona con una montaña de queso rallado. ¡A disfrutar!