10 postres típicos húngaros

Gombóc

gombocok

Probablemente es una de las herencias de Austria en los tiempos del Imperio Austro-Húngaro. La gran diferencia es que en Hungría normalmente se utiliza la sémola o harina de trigo y a menudo la patata cocida en la masa, en lugar de pan rallado. Así que nuestros Gombóc son más consistentes que los de nuestro vecino.

Gombóc de requesón

Es una masa homogénea de sémola de trigo, requesón, huevos y sal. Después de dejarla reposar se cocina en agua hirviendo y se cubre con pan rallado tostado. Al servir se acompaña con crema agridulce (tejföl) y azúcar en polvo.

Gombóc de ciruela

Se prepara de una masa con patata cocida que se rellena con ciruela y canela, después se cocina en agua hirviendo y se cubre con pan rallado tostado. También se puede preparar con otros tipos de fruta .

Bizcocho Somlói - Somlói galuska

Bizcocho Somlói

Este postre fue idea del jefe de comedor del Restaurante Gundel pero la creación es del maestro pastelero Béla József Szőcs del mismo restaurante quien además había estado de prácticas durante sus estudios en la famosa Pastelería Gerbaud. Con esta creación ganó el premio profesional de la Feria Mundial de Bruselas en 1958.
Se trata de una copa o bol relleno de trozos de 3 tipos de bizcocho (natural, con nueces y con cacao), pasas, nueces, mermelada de albaricoque, 3 salsas: una salsa “básica” con ron, cáscara de naranja y de limón, una salsa de vainilla y una de chocolate. Las masas después de hornearlas, empapan en la salsa básica, luego entre las capas se ponen las salsas y la mermelada. Después de dejarlo así unas horas con una cuchara sacan “ñoquis” de la masa y la emplatan en una copa o bol decorándolo con nata. Es difícil encontrar la versión original en restaurantes debido a su complicada preparación, pero las versiones modernas y simplificadas también son deliciosas.

Cremoso – Krémes

Cremoso – Krémes

Aunque no es de origen húngaro hoy en día no puede faltar en la oferta de ninguna pastelería. Se trata de 2 capas de milhojas con una capa de vainilla de varios centímetros de altura entre las hojas. Las grandes pastelerías históricas de Budapest crearon su propia versión del “cremoso” (Ruszwurm, Auguszt etc.).


Chimenea - Kürtős kalács

Chimenea - Kürtős kalács

Su origen es del País Székely, Transilvania, y está registrado como un pastel típico húngaro (Hungaricum). Además es el pastel más antiguo conocido de origen húngaro y ni hace falta ir a una pastelería para probarlo, se vende en puestos callejeros. Se trata de una masa con levadura fresca que se extiende y corta en cintas que se enrollan alrededor de un cilindro de madera. Luego se cubre con azúcar y se mete al fuego, echando mantequilla en la superficie del pastel y dándole vueltas al cilindro. A veces – o incluso en casa – se prepara en hornos. El resultado es un pastel crujiente por fuera gracias al azúcar caramelizado y blandito por dentro. Es de unos 25-30 centímetros de longitud. Se pueden añadir sabores extra revolcándolo en canela, nueces u otros frutos secos molidos, polvo de cacao o ralladura de coco. Su nombre se debe a su forma: al sacar el cilindro de su interior se parece mucho a las chimeneas, con el vapor saliendo de su interior. Se come con las manos sacando trozos de cinta de la masa que se desenrolla fácilmente.

Pastel Rákóczi – Rákóczi túrós

Pastel Rákóczi – Rákóczi túrós

Incluso en Hungría mucha gente piensa que este pastel fue inspirado por el Príncipe Francisco Rákóczi II al principio del siglo XVIII. En cambio su nombre conmemora al maestro pastelero János Rákóczi quien lo inventó para la Feria Mundial de Bruselas en 1958 para presentar la tradición antigua de los pasteles húngaros de una forma moderna.
El pastel tiene una fina capa de una masa blanda de galletas (en Hungría se llama masa Linzer), encima una capa de crema de requesón con vainilla, limón y pasas y se cubre con un enrejado hecho de clara de huevo batido con azúcar. Se hornea y después de enfriarla entre las rejas se llena con mermelada de albaricoque.

Flodni – Flódni

Flodni – Flódni

Un postre típico de Europa del Este de la cocina judía que se puede probar hoy en día, sobre todo en Budapest. Tradicionalmente lo preparan durante Hanuka u otras fiestas. Se trata de un pastel de diferentes capas donde cada capa es de diferente sabor. El orden de esas capas puede variar pero todos llevan una capa de amapola, una de manzana rallada, una de nueces y una de mermelada de ciruela. La masa de este pastel se parece mucho a la de Gerbaud.

Gerbaud – Zserbó

Gerbaud – Zserbó

Creación del maestro pastelero suizo Emil Gerbaud, quien fue invitado a Hungría para dirigir una pastelería distinguida del centro de Budapest. Su trabajo fue todo un éxito y hasta hoy la Pastelería Gerbaud es una de las más emblemáticas de la capital húngara.
Se trata de una masa de levadura fresca dividida en varias capas, cada capa está rellenada con mermelada de albaricoque y nueces molidas. La última capa está cubierta con chocolate. En las pastelerías se puede probarlas todo el año, sin embargo las amas de casa suelen prepararlo sobre todo durante Pascuas.

Bejgli (en Navidad)

Bejgli

Es el postre que no puede faltar en ninguna casa en Hungría en Navidades. Si alguien no puede prepararlo en casa, puede conseguirlo en las Ferias de Navidad o en pastelerías. Tradicionalmente se prepara de 2 sabores, de nueces y de amapola, pero hoy en día ya existen otras versiones como de castaña o de mazapán. Se prepara de una masa con levadura fresca. Sobre esa masa extienden el relleno, luego enrollan la masa y lo hornean. Después de dejar que se enfríe lo cortan en tajados.

Juanito Mirlo - Rigó Jancsi

Juanito Mirlo - Rigó Jancsi

Según la leyenda – y una película de 1959 llamada “La noche de los ojos negros” – Jancsi Rigó primer violinista de una orquestra cíngara conquisto con este pastel a Clara Ward, hija de un millonario norteamericano y esposa de un príncipe belga. No se sabe si el pastel fue creado para ese violinista o si se cambió su nombre por influencia de la historia amorosa. Lo cierto es que el pastel desde entonces tiene un gran éxito incluso fuera de las fronteras húngaras.
Se trata de un bizcocho esponjoso con cacao de 2 capas entre ellas un relleno rico en chocolate y crema que puede contener un toquecito de ron o vainilla. Finalmente está cubierto con una capa de chocolate negro. 3 tonos de chocolate tanto en sabor como en color.

Strudel – Rétes

Strudel – Rétes

Un pastel típico de Europa Central, supuestamente su origen viene de la baklava, un pastel turco del siglo XVI, pero los strudeles rellenos aparecieron a partir del siglo XVIII-XIX. En Hungría es muy popular en ocasiones especiales como bodas, aniversarios etc, pero en las pastelerías se puede probarlos todo el año.
Su preparación es un arte y requiere práctica. Se trata de una masa muy suave que dejan reposar y luego lo extienden en una mesa cubierta con un mantel. Con las manos tiran suavemente de todos los lados un poquito para que no se rompa. El resultado es una masa muy fina y muy grande (como la propia mesa). Luego lo rellenan y lo enrollan con la ayuda de ese mantel puesto debajo de la masa, así creando las diferentes capas del pastel y lo hornean. El relleno puede ser dulce o salado, frutas, frutos secos, requesón o queso fresco incluso col o calabaza. Los más populares en Hungría son: guinda, guinda-amapola, manzana, requesón, requesón-eneldo, calabaza, calabaza-amapola, amapola y nueces.



Hungría tiene una gran cultura repostera. Su variedad es gracias en parte a las herencias de otras culturas a lo largo de su historia. La primera pastelería abrió sus puertas en Budapest a mediados del siglo XVII. Además de tartas, pasteles de hojaldre y panqueques vale la pena probar los Gombóc, los bizcochos y los “cremosos”.
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